A veces me levanto queriendo ser un Diente de león. Imagino que la flor fuese yo misma, y cada lóbulo en forma de estrella que me componen, un sentimiento. Hay días en que mis estrellas me pesan tanto... Y aunque quiera olvidar, siguen pensándome, haciéndose manifiestas, y se me hace imposible desprenderme de todas esas emociones. Pero si fuese un Diente de león, bastaría con que unos hermosos labios soplaran sobre mí y me liberaran. Podría ver volar al son del viento todas aquellas emociones; y en aquel momento no lamentaría la pérdida. Me quedaría muy quieta, respirando hondo, mientras vería desfilar ante mi, como lágrimas olvidadas, todas aquellas estrellas. Tal vez buscando otro cielo.
By: Lady.Rocker

Un diente de león es vida, tienen como magia, son realmente lindos, saludos
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