sábado, 11 de junio de 2011

Crítica: BESTIAL de ALEX FLINN.

BESTIAL de ALEX FLINN







Soy una bestia.


Una bestia. No un lobo, u oso, gorila o perro, una horrible y nueva criatura que camina erguido, una criatura con colmillos, garras y pelo que sale de cada poro. Soy un monstruo.

¿Crees que hablo de cuentos de hadas? No. El lugar es la ciudad de New York, en la actualidad. No es una deformidad, no es una enfermedad. Y voy a quedarme así, para siempre, arruinado, a menos que pueda romper el hechizo.


Sí, escuchaste bien, el hechizo con el que una bruja de mi clase de inglés me maldijo. ¿Por qué ella me convirtió en una bestia que se esconde de día y ronda por las noches? Te lo diré, yo solía ser Kyle Kingsbury, el chico que tu desearías ser, con dinero, apariencia perfecta, y una vida perfecta. Luego te diré como me convertí en algo bestial.





El libro ha estado bien, ha sido entretenido. Me lo he leído de dos sentadas. Kyle al principio es un personaje que te resulta repulsivo, pues es el típico niño pijo que tiene todos los caprichos que quiere y más costeados por su padre. Solo se fija en el físico y desprecia todo lo demás. Y lo demuestra abiertamente burlándose de los menos afortunados, tanto física como económicamente. No tiene compasión y reírse de aquellos le parece divertido. Sin embargo, también lo comprendes en cierto modo, ya que en el fondo se siente solo, pues su padre es un adicto del trabajo. El trabajo es su vida. Y las apariencias y el qué dirán su obsesión. Capaz de anteponerlos a su propio hijo. Jamás ha pasado demasiado tiempo con su hijo y su forma de compensarlo es obsequiando a su hijo con diversos objetos materiales que todo adolescente desearía. Pero eso no es suficiente. Para nadie lo es. Por muy espléndido que todo aquello sea, no pueden llenar la ausencia de un padre.

La forma en que Kyle va cambiando interiormente, haciéndose mejor persona, más sensible, mucho más humano, a lo largo del libro es convincente. Dedica muchísima más atención a los estudios, a la lectura en especial, y a causa de sus limitadas posibilidades de pasar el tiempo, se aficiona a la jardinería. Más específicamente a las rosas. Las mima y las cuida con celo, y las mantiene vivas durante todo el año en un invernadero que el mismo construyó con sus manos. Son su tesoro. Su responsabilidad. Su entretenimiento.

Lindy, la chica protagonista, es una joven que desde siempre ha estado rodeada de situaciones y circunstancias que ningunos ojos inocentes deberían verse obligados a contemplar y a vivir. Siempre ha vivido en barrios bajos, plagados de maleantes, malhechores, droga. Su mismo padre está metido en ello. Ella siempre ha cuidado de él, lo ha protegido, a pesar de que él jamás se comportó con ella ni por asomo como un padre medianamente aceptable.

Lindy es inteligente y tiene un gran corazón. Y para escapar de esa pesadilla que era su entorno, se refugiaba en la lectura. Y luchaba por sus propios medios, a base de esfuerzo y estudio, para un día poder alejarse de todo aquello realmente.

Pero a pesar de todo, mi calificación para este libro es un 6. Me ha gustado, sí, pero creo que le falta fuerza. En mi opinión el periodo de enamoramiento es muy corto, el tiempo pasa muy rápido, y a mí no me ha resultado apenas creíble el amor que nace entre ellos. Faltan conversaciones. No me da la sensación de que se conozcan del todo bien. Creo que faltan páginas.

Pero bueno, es un buen libro para pasar el rato, pues es entretenido, aunque no haya sido demasiado intenso, tal y como a mí me habría gustado. 



Para rematar, decir que están grabando una película basada en este libro. Tengo entendido que está prevista para estrenar en el 2011. En el reparto tenemos a Vanessa Hudgens, a Mary-Kate Olsen y a Alex Pettyfer.

Dos carteles de la película:




Y el trailer:





Lady.Rocker

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